Natividad de Nuestra Señora en el plan de la Salvación
¡Qué gran gracia! Estamos celebrando hoy la Natividad de Nuestra Señora. El Evangelio de San Mateo nos muestra esta realidad profunda, este misterio en el cual Dios elige a Nuestra Señora para ser la Madre del Salvador. Y vamos a leer aquello que muestra toda la genealogía y toda la historia de la salvación, que pasa por estos hombres que creyeron en Dios. El Evangelio nos dice lo siguiente:
“Jacob engendró a José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, que es llamado Cristo. Ella dará a luz un hijo, y tú le pondrás el nombre de Jesús, pues Él salvará a su pueblo de sus pecados” (Mateo 1, 1-16; 18-23).
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El Evangelio de hoy nos presenta la genealogía de Jesús y el anuncio del nacimiento del Salvador. En el centro de esta historia de salvación, que nos trae una revelación del misterio divino, está María, cuya natividad celebramos con alegría.
Natividad de María y la promesa de Dios
El nacimiento de Nuestra Señora es signo de esperanza para toda la humanidad, porque de ella vendrá el Hijo de Dios. Lo que escuchamos a través de la genealogía de Jesús nos muestra que la promesa de Dios se cumple en la vida de una humilde adolescente: la Virgen María.
Celebrar la natividad es contemplar el inicio silencioso del cumplimiento de las promesas divinas. Dios preparó, a lo largo de la historia, a una mujer sencilla y llena de Su gracia para ser la Madre del Salvador. El nacimiento de María anuncia que la luz de Cristo ya comienza a despuntar en el mundo.
Modelo de entrega a los designios del Señor
La vida de Nuestra Señora nos enseña que nuestra confianza necesita ser total en Dios, incluso sin comprender plenamente los designios divinos. María abrió el corazón a la voluntad del Señor; ella se convirtió en tierra buena, donde la Palabra de Dios produce muchos frutos. El título “Emmanuel” nos recuerda que Dios no abandonó a Su pueblo y que Jesús, nacido de la Virgen María, entró en la historia de la humanidad, caminó con nosotros y trajo la verdadera salvación. Por último, María es la aurora que precede al Sol de Justicia, Cristo Señor.
Que el Señor nos bendiga por medio de la protección y de la intercesión de Nuestra Señora. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. ¡Amén!


