La primacía de la misión: La tensión entre el llamado divino y las incomprensiones humanas
En aquel tiempo, Jesús volvió a casa con sus discípulos y de nuevo se juntó tanta gente que ni siquiera podían comer. Al enterarse sus parientes, salieron para llevárselo, porque decían que estaba fuera de sí. (Marcos 3,20-21)
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El testimonio de San Francisco de Sales y la familia salesiana
Hermanos y hermanas, hoy es un día muy significativo para nosotros, que somos de la Comunidad Canção Nova y, sobre todo, para la familia salesiana. Celebramos la memoria de San Francisco de Sales, el santo que inspiró a Don Bosco y cuyo nombre fue dado a los salesianos como modelo de mansedumbre y celo apostólico. Pedimos su intercesión por todos nosotros que compartimos este carisma.
La tensión teológica: Misión divina y los afectos humanos
La vida de fe exige, muchas veces, una entrega que el mundo no logra comprender. En el Evangelio de hoy, se nos invita a reflexionar sobre la valentía necesaria para priorizar la voluntad de Dios. Y tal valentía debe permanecer incluso cuando nuestros propios afectos y vínculos familiares entran en conflicto con el plan divino.
El texto bíblico revela lo que llamamos tensión teológica: el choque entre la misión divina de Jesús y las incomprensiones humanas, provenientes incluso de sus parientes. Esta tensión es una realidad que todos nosotros, en algún momento, experimentamos. Ya sea en el discernimiento de una vocación específica o en la elección de un matrimonio, siempre surgen críticas o resistencias de quienes nos rodean.
Jesús vive esta realidad con total conciencia. Él nos enseña que la misión divina precede y supera los afectos familiares. La prioridad de Dios debe estar por encima de los vínculos humanos y afectivos. Esta es una lección difícil, pero fundamental para quien desea seguir a Cristo con radicalidad.
La misión como prioridad en las elecciones diarias
Podemos reflexionar: ¿cómo está esa realidad en nuestra vida? ¿Cuándo es que, de hecho, ponemos la voluntad de Dios como prioridad absoluta en nuestras elecciones? A menudo, nos dejamos llevar por preferencias meramente humanas y olvidamos lo que es la preferencia divina.
Mientras los parientes de Jesús creían que Él estaba “fuera de sí”, Él estaba, en realidad, plenamente en Sí. Su enfoque estaba en el cumplimiento de la voluntad del Padre. Somos llamados a tener esa misma firmeza, poniendo a Jesús como el centro de nuestro comportamiento y de todas nuestras decisiones.
Todos nosotros somos llamados también en nuestra vida a tener la misión como prioridad, a tener a Jesús como prioridad en todas nuestras elecciones y en nuestro comportamiento.
Sobre todos ustedes, venga la bendición del Todopoderoso. Padre, Hijo y Espíritu Santo.
¡Amén!


