24 Apr 2022

¡No tenga miedo, pues Jesús esta siempre a tu lado!

“Al atardecer de ese mismo día, el primero de la semana, estando cerradas las puertas del lugar donde se encontraban los discípulos, por temor a los judíos, llegó Jesús y poniéndose en medio de ellos, les dijo: «¡La paz esté con ustedes!». Mientras decía esto, les mostró sus manos y su costado. Los discípulos se llenaron de alegría cuando vieron al Señor. Jesús les dijo de nuevo: «¡La paz esté con ustedes! Como el Padre me envió a mí, yo también los envío a ustedes» Al decirles esto, sopló sobre ellos y añadió «Reciban al Espíritu Santo. Los pecados serán perdonados a los que ustedes se los perdonen, y serán retenidos a los que ustedes se los retengan». Tomás, uno de los Doce, de sobrenombre el Mellizo, no estaba con ellos cuando llegó Jesús. Los otros discípulos le dijeron: «¡Hemos visto al Señor!». El les respondió: «Si no veo la marca de los clavos en sus manos, si no pongo el dedo en el lugar de los clavos y la mano en su costado, no lo creeré” (Jn 20, 19-20; 24-25).

Mis hermanos y mis hermanas, esta es la experiencia pascual de contar la presencia del Resucitado en nuestro medio. Existe un seguimiento: Jesús nunca deja de encontrarnos; de estar con nosotros. Y la resurección, ahora, es una forma de experimentar la novedad de la presencia de Jesús; es una nueva forma de la presencia que yo y tu también tenemos que acostumbrar, así como los discípulos tuvieran de hacer.

El miedo nunca es una barrera para Jesús, pues Él es capaz de atravesar todo, para estar a tu lado

Lee más:
.:Aprenda a sembrar el amor, y no tenga miedo de la cosecha
.:No tenga miedo de cambiar los rumos de tu vida

A lo largo de este tiempo, especialmente el tiempo de pandemia, nosotros vivimos el llamado “alejamiento social”. Muchas veces, por algunos momentos, estuvimos cerrado en nuestras casa, con las puertas cerradas y miedo del coronavirus. Los discípulos también hicieran la experiencia de un alejamiento social: están cerrados en sus casa por miedo de los judios; un alejamiento social provocado por el miedo. Además, eso no fue una barrera para Jesús, pues Él cruzo las puertas – porque, ahora, con Su cuerpo glorioso, Él no esta más sometido a las leyes de este mundo; las leyes de la materia; las leyes de la física.

Seguramente, en este tiempo en que nosotros también vivimos el alejamiento social, Jesús nunca estuvo lejos de nosotros; Él siempre estuvo presente en nuestra vida, en nuestra casa, en nuestros conflictos, en nuestros dramas. Al contemplar ese Evangelio de la presencia de Jesús, allí, en aquel lugar, nosotros también recordamos de esta presencia de Jesús en todas las situaciones de nuestra vida. Por eso, en cualquier situación del ser humano, Cristo, el Resucitado, quiere hacerse presente y quiere llevar Su paz, la verdadera paz. La paz que no es un proyecto personal, no es una estrategia gubernamental, no es una ideología… La paz que es una Persona, la paz es Jesucristo, Nuestro Señor Resucitado, vivo en nuestro medio.

Cuando apareció para sus discípulos y cuando se puso en la vida de cada uno de nosotros, Cristo acaba revelando una de nuestras mayores miserias: nuestra incredulidad. Porque, miramos para el discípulo Tomé, nosotros también nos vemos en él: la incredulidad que, muchas veces, toca aquello que nosotros somos, pensamos y hacemos. Y, apartir de esta incredulidad, nos comportamos, pues dudamos de la presencia de Dios; de la presencia de Jesús; dudamos que Él padeció todo aquello, que Él fue muerto y resucitado por amor a nosotros.

¡Hoy, que esta experiencia de la presencia del Resucitado pueda quitar de nuestro corazón esta incredulidad, que nosotros nunca dudemos que Jesús estuvo siempre a nuestro lado y que Él nunca nos abandona!

Sobre todos vosotros, la bendición de Dios Todopoderoso. Padre, Hijo y Espíritu Santo.

¡Amén!


Padre Donizete Ferreira

Sacerdote da Comunidade Canção Nova.

Comentários

Pai das Misericórdias

Pedido de Oración

Enviar
  • Aplicativo Liturgia Diária

    Com o aplicativo Liturgia Diária – Canção Nova, você confere as leituras bíblicas diárias e uma reflexão do Evangelho em texto e áudio. E mais: você ainda pode agendar um horário para estudar a palavra por meio do aplicativo.